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A Salvo

Educación en emergencias para familias y escuelas

Cómo lo enseñan otros países

Los niños franceses, preparados en primeros auxilios y seguridad en carretera

Una ley de protección civil de 2004 convirtió al ciudadano en el primer eslabón del socorro y llevó los gestos básicos de primeros auxilios a las aulas francesas. La seguridad vial se certifica aparte, en dos niveles.

En las últimas décadas los sistemas de protección civil de medio mundo han ganado en estructura, medios y coordinación. A medida que crecían, fueron incorporando a una figura que antes quedaba fuera del diseño: el ciudadano, como alguien capaz de protegerse a sí mismo y de ayudar a los demás hasta que llegan los profesionales. Con el tiempo se ha extendido también la idea de que esa preparación puede empezar en la infancia. Francia es uno de los países donde esta convergencia entre ley, protección civil y escuela se ve con más claridad.

Una ley que pone al ciudadano en el centro

La Ley n.º 2004-811, aprobada el 13 de agosto de 2004 para modernizar la seguridad civil francesa, parte de un principio que el propio texto formula así: la seguridad civil es asunto de todos. El ciudadano pasa a ocupar el centro del dispositivo, se le considera el primer actor de su propia seguridad y el eslabón inicial de todo auxilio. El Gobierno francés mantiene en su portal Vie publique una ficha con el contenido de la ley.

Dos artículos concretan la idea. El artículo 4 establece que toda persona contribuye a la seguridad civil con su comportamiento. El artículo 5, que pasó al Código de Educación, fija que todo alumno recibe durante la escolaridad obligatoria una sensibilización sobre la prevención de riesgos y sobre las misiones de los servicios de socorro, además del aprendizaje de los gestos elementales de primeros auxilios.

Dos certificados en el recorrido escolar

La formación se traduce en dos acreditaciones que acompañan al alumno durante el collège, la etapa que va de los 11 a los 15 años.

La primera es el PSC1 (Prévention et secours civiques de niveau 1), el certificado básico de primeros auxilios. Es exactamente el mismo que obtienen cada año miles de adultos en Francia. La Cruz Roja francesa, una de las entidades habilitadas para impartirlo, indica que no exige conocimientos previos y que está abierto a cualquier persona desde los diez años. El curso ocupa una jornada y enseña a actuar ante una parada cardiaca, una pérdida de conocimiento, un atragantamiento, un malestar o un traumatismo.

La segunda es la ASSR (Attestation scolaire de sécurité routière), que tiene dos niveles. El primero se examina hacia los 12 o 13 años y el segundo hacia los 14 o 15. Ambos certifican una formación teórica obligatoria en los centros públicos y en los privados concertados. Su peso práctico es considerable. Quien haya nacido a partir del 1 de enero de 1988 necesita la ASSR de segundo nivel para inscribirse en el permiso de conducir, y la de primer nivel da acceso a la formación para conducir un ciclomotor desde los 14 años. Esa formación se llamaba BSR hasta el 19 de enero de 2013, fecha en que pasó a ser la categoría AM del permiso, válida en toda la Unión Europea.

Qué recoge el expediente del alumno

Ambas acreditaciones constan en el livret personnel de compétences, el cuaderno donde se anotan las competencias del zócalo común (socle commun) que el alumno domina al final de la etapa. El PSC1 y las dos ASSR figuran en la hoja de validación del último tramo, junto a las competencias sociales y cívicas.

Sobre este punto circula en español una versión exagerada, según la cual todo alumno francés debe aprobar ambos certificados para terminar el colegio. La realidad es más matizada: la ley obliga a ofrecer la formación a todos, pero el PSC1 no es requisito para validar el zócalo común ni para obtener el diploma del brevet. La propia hoja de validación prevé una casilla para indicar que el alumno no lo ha obtenido.

La lección para España

El caso francés muestra cómo una ley de protección civil puede dar a la escuela un encargo claro y cómo ese encargo se convierte en un certificado reconocido fuera del aula. El alumno que obtiene el PSC1 a los 13 años tiene la misma acreditación que un adulto que hace el curso en su empresa.

En España, la Ley 17/2015, de 9 de julio, del Sistema Nacional de Protección Civil, aprobada este verano, cita en su preámbulo la inclusión en los currículos escolares de contenidos sobre autoprotección y primeros auxilios como un instrumento de prevención de primer orden. Es un reconocimiento importante. Lo que la ley no hace es fijar una obligación equivalente a la francesa ni un certificado que el alumno pueda acreditar al terminar la educación obligatoria.