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A Salvo

Educación en emergencias para familias y escuelas

Emergencias en casa y en la escuela

Una nueva educación cívica y emergencias: qué significa enseñar soporte vital básico

Pedir soporte vital básico en la asignatura cívica es pedir algo muy concreto: que cada alumno sepa qué hacer en los primeros minutos de las emergencias más frecuentes.

Desde que en 2012 se planteó sustituir Educación para la Ciudadanía por una asignatura cívica de nuevo cuño, quienes trabajan o colaboran como voluntarios en los servicios de emergencia han pedido que los primeros auxilios formen parte de ella. Su argumento es sencillo: muchos países desarrollados ya enseñan a sus escolares técnicas de soporte vital básico, y una población entrenada sabe avisar a los servicios de emergencia y ayudar a quien tiene al lado mientras se protege a sí misma. La pregunta útil es qué significa eso en la práctica para cada tipo de emergencia.

Parada cardiaca

Si una persona no responde y no respira con normalidad, hay que llamar al 112 con el altavoz puesto y empezar a comprimir el centro del pecho, entre 5 y 6 centímetros, a un ritmo de 100 a 120 por minuto. Si hay un desfibrilador cerca, se enciende y se siguen sus instrucciones. Es la situación en la que un testigo formado cambia más el resultado.

Ictus

Un ictus se reconoce por la aparición brusca de alguno de estos signos: la boca se tuerce hacia un lado, un brazo pierde fuerza o la persona habla de forma extraña o no encuentra las palabras. Ante cualquiera de ellos hay que llamar al 112 de inmediato y anotar la hora en que empezaron los síntomas, porque el tratamiento en el hospital depende del tiempo transcurrido. No conviene darle de comer, de beber ni medicación.

Accidente de tráfico

La secuencia que se enseña es proteger, avisar y socorrer. Primero, señalizar y evitar un segundo accidente, con el chaleco puesto antes de salir del coche. Después, llamar al 112 dando el punto kilométrico o la referencia más precisa posible. Por último, atender a los heridos sin moverlos salvo peligro inmediato, y sin quitar el casco a un motorista salvo que no respire y haga falta para reanimarlo.

Incendio

Salir cuanto antes, agachado si hay humo, cerrando puertas y sin ascensor. Si el humo impide salir, quedarse en una habitación con la puerta cerrada, tapar las rendijas con trapos húmedos, hacerse ver por la ventana y llamar al 112.

Derrumbes y terremotos

El terremoto de Lorca del 11 de mayo de 2011 dejó nueve muertos. Varias de las víctimas estaban en la calle, alcanzadas por cornisas y cascotes tras salir de los edificios después de la primera sacudida. La pauta actual de protección civil durante un temblor es agacharse, cubrirse bajo un mueble sólido y agarrarse, lejos de ventanas. Solo al terminar se sale del edificio, por la escalera y alejándose de fachadas y tendidos eléctricos.

Una cultura de protección civil

Quienes trabajan en emergencias suelen atribuir muchos comportamientos inadecuados de la población a la falta de formación antes que a la imprudencia. Lorca lo ilustra bien: salir corriendo a la calle parece la reacción más segura, y durante un terremoto puede ser la más peligrosa.

Nadie pretende convertir a los alumnos en sanitarios. Se trata de que cada uno haya practicado unas pocas secuencias hasta poder repetirlas bajo presión. La asignatura cívica, que trata de lo que un ciudadano debe a los demás, es un lugar lógico para hacerlo.