Saltar al contenido

A Salvo

Educación en emergencias para familias y escuelas

Emergencias en casa y en la escuela

Contenidos de emergencias en la nueva educación cívica: qué se anunció en 2012 y qué ha quedado

La sustitución de Educación para la Ciudadanía abrió la puerta a enseñar emergencias en la asignatura cívica. Tres años y dos reformas después, los contenidos están escritos en el BOE. Falta saber cuánto llegan al aula.

A comienzos de 2012 el Ministerio de Educación anunció que Educación para la Ciudadanía, la asignatura creada por la Ley Orgánica de Educación de 2006, daría paso a una Educación Cívica y Constitucional. Los contenidos ligados a la Constitución se mantendrían y otros más discutidos saldrían del temario. En aquellas semanas se pidió también que la nueva materia incluyera educación en emergencias, como hacen Japón o Estados Unidos, donde los escolares practican desde pequeños qué hacer ante un terremoto o un incendio.

Lo que se proponía enseñar

Las propuestas de entonces apuntaban a contenidos muy concretos. Saber reaccionar ante una situación extrema. Gestionar bien una llamada a los servicios de emergencia. Actuar durante un terremoto como el de Lorca, que el 11 de mayo de 2011 alcanzó una magnitud de 5,1, causó nueve muertos y dejó cientos de heridos y graves daños en la ciudad, según el informe del Instituto Geográfico Nacional. Hasta entonces, la mayoría de los estudiantes que sabían socorrer a alguien lo habían aprendido fuera del aula, en cursos de salvamento o en el voluntariado.

La llamada al 112 es un buen ejemplo de contenido que cabe en una sesión y sirve toda la vida. Un alumno bien preparado sabe decir quién llama, dónde está con la mayor precisión posible, qué ha pasado y cuántas personas están afectadas. Sabe también que no debe colgar hasta que el operador se lo indique y que conviene seguir sus instrucciones mientras llega la ayuda.

Lo que recogieron las reformas

El nombre anunciado no llegó a los boletines. El Real Decreto 1190/2012, de 3 de agosto, mantuvo la asignatura con su denominación y reescribió sus contenidos. En Primaria, el bloque dedicado a vivir en sociedad pasó a incluir la protección civil y la colaboración ciudadana frente a los desastres, junto a la seguridad integral del ciudadano.

La Ley Orgánica 8/2013 (LOMCE) suprimió después la asignatura. Su lugar lo ocupan Valores Sociales y Cívicos en Primaria y Valores Éticos en Secundaria. El Real Decreto 126/2014, que fija el currículo básico de Primaria, dio a los contenidos de emergencias más presencia de la que tenían:

  • Entre los elementos transversales de toda la etapa figura la protección ante emergencias y catástrofes.
  • En Ciencias de la Naturaleza aparece el conocimiento de actuaciones básicas de primeros auxilios, con un estándar que pide aplicarlas en situaciones simuladas y reales.
  • En Valores Sociales y Cívicos, un criterio de evaluación pide que el alumno sea capaz de realizar primeros auxilios y de tomar medidas para prevenir accidentes domésticos. Otros dos tratan la seguridad vial y las causas de los accidentes de tráfico.

El Real Decreto 1105/2014, que regula Secundaria y Bachillerato, repite la protección ante emergencias y catástrofes como elemento transversal. Este curso 2015-2016 los nuevos currículos llegan a primero y tercero de ESO.

La distancia entre el papel y el aula

Que un contenido figure en un decreto no garantiza que se enseñe. Los elementos transversales carecen de horas propias y dependen de que cada comunidad autónoma los desarrolle y de que cada centro los programe. Enseñar primeros auxilios en situaciones simuladas exige maniquíes, tiempo y profesorado formado, y nada de eso aparece en la norma estatal. El marco existe. Convertirlo en práctica real para cada alumno depende ahora de las administraciones educativas y de los propios colegios.